terça-feira, 5 de janeiro de 2016

O Patinho Constantino e a Patinha Anacleta

O patinho Constantino
colocou uma linda sineta
no guidão de sua bicicleta.

A patinha Anacleta
Ilustração de Marco Teixeira

que era muito brincalhona
colocou uma trombeta
no guidão de sua bicicleta.

Os dois eram muito amigos
e brincavam
e cantavam
e dançavam
perto de um campo de trigo.

Brincaram muito no domingo.
eles perderam a janta e ficaram de castigo.

Poema de Isabel Furini - poeta e escritora autora do livro
O Grande Poeta, da Matrix Editora.

segunda-feira, 4 de janeiro de 2016

A Janela e o tempo (poema de Van Zimerman e obra de Carlos Zemek)

A JANELA E O TEMPO

Obra de Carlos Zemek
Na janela, as marcas do tempo
Deslizam em imagens e sonhos...

O Passado e o presente mesclam-se
Às cores incandescentes do pôr do sol,
E o futuro misterioso permanece na tela,
Meditando...

Enquanto os pássaros voam
Feito rimas ao vento...


Van Zimerman

Van Zimerman é poeta, contista e cronista, forma em Letras de la Faculdade Machado de Assis, e autora do livro "Poemas&Imagenes" da editora Instituto Memória.

Obra de Carlos Zemek

Obra de Carlos Zemek que participa da mostra de Arte Postal em Comodoro Rivadávia, Patagônia, Argentina.
Carlos Zemek é artista plástico e curador, já realizou exposições no Brasil, em Buenos Aires (Argentina), Patagônia (Argentina), em Lisboa (Portugal) e em Coimbra (Portugal)

Ante la Ley - cuento de Franz Kafka

Ante la Ley hay un guardián. Hasta ese guardián llega un campesino y le ruega que le permita entrar a la Ley. Pero el guardián responde que en ese momento no le puede franquear el acceso. El hombre reflexiona y luego pregunta si es que podrá entrar más tarde.

—Es posible —dice el guardián—, pero ahora, no.

Las puertas de la Ley están abiertas, como siempre, y el guardián se ha hecho a un lado, de modo que el hombre se inclina para atisbar el interior. Cuando el guardián lo advierte, ríe y dice:

—Si tanto te atrae, intenta entrar a pesar de mi prohibición. Pero recuerda esto: yo soy poderoso.

Y yo soy sólo el último de los guardianes. De sala en sala irás encontrando guardianes cada vez más
poderosos. Ni siquiera yo puedo soportar la sola vista del tercero.

El campesino no había previsto semejantes dificultades. Después de todo, la Ley debería ser
accesible a todos y en todo momento, piensa. Pero cuando mira con más detenimiento al guardián, con su largo abrigo de pieles, su gran nariz puntiaguda, la larga y negra barba de tártaro, se decide a esperar hasta que él le conceda el permiso para entrar. El guardián le da un banquillo y le permite sentarse al lado de la puerta. Allí permanece el hombre días y años. Muchas veces intenta entrar e importuna al guardián con sus ruegos. El guardián le formula, con frecuencia, pequeños interrogatorios. Le pregunta acerca de su terruño y de muchas otras cosas; pero son preguntas indiferentes, como las de los grandes señores, y al final le repite siempre que aún no lo puede dejar entrar. El hombre, que estaba bien provisto para el viaje, invierte todo —hasta lo más valioso— en sobornar al guardián. Este acepta todo, pero siempre repite lo mismo:

—Lo acepto para que no creas que has omitido algún esfuerzo.

Durante todos esos años, el hombre observa ininterrumpidamente al guardián. Olvida a todos los
demás guardianes y aquél le parece ser el único obstáculo que se opone a su acceso a la Ley. Durante
los primeros años maldice su suerte en voz alta, sin reparar en nada; cuando envejece, ya sólo murmura como para sí. Se vuelve pueril, y como en esos años que ha consagrado al estudio del guardián ha llegado a conocer hasta las pulgas de su cuello de pieles, también suplica a las pulgas que lo ayuden a persuadir al guardián. Finalmente su vista se debilita y ya no sabe si en la realidad está oscureciendo a su alrededor o si lo engañan los ojos. Pero en aquellas penumbras descubre un resplandor inextinguible que emerge de las puertas de la Ley. Ya no le resta mucha vida. Antes de morir resume todas las experiencias de aquellos años en una pregunta, que nunca había formulado al guardián. Le hace una seña para que se aproxime, pues su cuerpo rígido ya no le permite incorporarse.

El guardián se ve obligado a inclinarse mucho, porque las diferencias de estatura se han
acentuado señaladamente con el tiempo, en desmedro del campesino.

—¿Qué quieres saber ahora? –pregunta el guardián—. Eres insaciable.

—Todos buscan la Ley –dice el hombre—. ¿Y cómo es que en todos los años que llevo aquí,
nadie más que yo ha solicitado permiso para llegar a ella?

El guardián comprende que el hombre está a punto de expirar y le grita, para que sus oídos
debilitados perciban las palabras.

—Nadie más podía entrar por aquí, porque esta entrada estaba destinada a ti solamente. Ahora la
cerraré.

FRANZ KAFKA






Franz Kafka (1883-1924) fué un escritor de origen judaica nacido en Praga y que escribió sus libros en alemán. Entre sus libros más famosos están: La Metamorfosis, El Castillo, El Proceso. También escribió cuentos cortos. Su obra está repleta de símbolos y arquetipos e influenció la literatura mundial.






(Fuente: http://www.dominiopublico.gov.br/pesquisa/DetalheObraForm.do?select_action=&co_obra=28982)
Essa y otras obras de Kafka pueden ser leídas gratuitamente en el site Domínio Público.

CANÇÃO DO DEUS OSIRIS (Poema de Isabel Furini)

CANÇÃO DO DEUS OSIRIS

eu sou o senhor do éter
eu dou força à formiga
e à semente

sou semelhante a uma ponte
capaz de unir
ambas margens separadas pelo rio
e de entrelaçar a vida e a morte

eu permito
Osiris - deus egípcio.
o fluir das águas do rio
e o movimento dos cardumes
sou senhor da plenitude
e sou senhor do vazio

eu sou o senhor da luz
e do submundo sombrio
eu sou o juiz do além
eu sou o ser e o não ser
eu sou o rei do mundo do além

Isabel Furini





Esclarecimento:

Na Mitologia egípcia Osiris, deus do Baixo Egito, era filho de Nut e de Geb, esposo de Isis e pai de Hórus. Osiris era um deus do além, ele julgava as almas dos mortos.


sábado, 2 de janeiro de 2016

Crítica Poética (Poema de humor de Isabel Furini)

CRÍTICA POÉTICA

                                    
o poeta é criticado
e cai em um abismo
Fotografia de Isabel Furini
ele acha que é cinismo
criticar seu romantismo
mas o crítico continua:

- nesses novos poemas
falta ritmo sobram rimas
falta ou sobra melodia
esse verbo já foi usado

essa métrica está errada
isso é soneto ou piada?
esse haicai sem imagem
mostra que é pobre a bagagem
essa trova é a prova
de que não sabe rimar -


a poesia é um mar
de conceitos e estruturas
onde cresce a amargura
pois o poeta percebe
que versejar não é aventura

é uma chatice a clausura
do poema em regras rígidas
parece uma ditadura
e se o poeta tem bravura
fecha os olhos e continua

ele compreende o dilema
e caminhando pela rua
já resignado murmura:
para alguns o poema é estrutura
mas para mim é aventura!

o poeta escolheu a sua senda
porque entendeu que a contenda
não é caminho solidário
e que em qualquer cenário
existirá oposição

por isso é necessário
como um herói legendário
para escolher o caminho
escutar o coração.



Isabel Furini és escritora e poeta - contato: isabelfurini@hotmail.com


sexta-feira, 1 de janeiro de 2016

Antologia "Voces celestiales" - organização de Alfred Asis

Sinto-me honrada de ver três poemas de minha autoria selecionados em Isla Negra, Chile, para o livro digital "Voces Celestiales", do poeta Alfred Asis.

Só posso agradecer ao poeta Alfred Asis, cujo trabalho em homenagem à poetas e artistas permite que o trabalho de muitos autores seja conhecido também em Chile e outros países.

O livro está na internet e pode ser acessado gratuitamente:

http://www.ciberexplora.cl/VOCES_CELESTIALES.pdf




AS FLORES (Poemas de Isabel Furini)





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